Mercedes Luna

( Monclova, Coahuila, 1969). Su libro Elogio a la incomodidad (Colección Siglo XXEscritores Coahuilenses UADEC, 2011), “se cuenta entre los libros más extraños, fuertes y fascinantes de la reciente poesía hispanoamericana”, según palabras de Raúl Zurita. Es también autora de los libros yo/carnicero (ICOCULT, CONACULTA, 2008) reeditado por el IMC y la prestigiosa editorial ALDVS que incuye la traducción al árabe del poeta Khalid Raissouni—, y La mejor forma de usar un rifle (SEC-CONACULTA, 2105). Ha participado en distintos suplementos culturales y festivales nacionales e internacionales. Ha sido jefa de cultura a nivel federal y consejera editorial del Grupo Reforma. Fue seleccionada por Vaso Roto Ediciones para formar parte del libro Sombra roja, diecisiete poetas mexicanas, representantes de la poesía contemporánea en México, ganador en el International Latino Book Award como mejor libro de poesía-varios autores (2017). En 2017 publicó con la poeta Lyn Coffin el libro Rifles and reception lines, en inglés y español. También recibió la Presea Arte y Cultura 2017 otorgada por el gobierno de Monclova, su ciudad natal. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en Poesía 2017, entregado en 2018, por su libro La habitación higiénica, publicado por Mantis Editores en 2019. Ha sido invitada a festivales, ferias del libro y encuentros en México, España y Marruecos. Representó a México en el Festival Internacional Voix Vives 2013 en Toledo, España. Han publicado su trabajo en Periódico de poesía de la UNAM, La casa del tiempo de la UAM y La Jornada Aguascalientes, entre otros. Ha sido invitada a colaborar en las revistas Nexos y Este país. Actualmente es docente, trabajó en Coahuila Radio y Televisión como redactora, guionista, directora y productora del programa de radio cultural Libros de arena para las Bibliotecas Públicas de Coahuila desde 2011 al 2019, dirigió el taller de creación literaria Tinta tomate durante 8 años.

detrás de una ventana        
hecha de cuadros que parecieran desprenderse
     unos de otros
el rostro observa
 
enfebrecidas luces de autos
se entretejen sobre él
red en movimiento
las luces iluminan del mentón a los labios
                de los labios a los ojos
dos aviones en llamas   que caen
uno del verano     otro del invierno
 
ahora gira
y se adentra
en un carbón nebuloso
           
el dormitorio

dentro  
toma su vestido
lo extiende sobre la silla
como puente colgante iluminado       
late
 
el rostro dirá entonces
       mientras observa
                      incandescente
que no extraña las palomillas enloquecidas  
revoloteando farolas
ni las copas de vino que duplican cuellos de fuego
 
lo privado de la alcoba es público ante los recuerdos
y lo público
no se acomoda nunca            
de forma tranquila
en los cajones de la intimidad
 
 
mujer observando su vientre en habitación esterilizada
 
 
al mostrar su cuerpo abierto
— sangre adormecida fluye entre sus piernas
                        desde la nuez quebrada de su vientre —
ante un marco hecho de doctores y enfermeras         
                                                representantes del mundo
sus brazos       
domados por una fuerza
lánguidos y dispuestos
esperan
 
la vida que surgirá
no garantiza la suya
 
la vida no legitima la vida
 
lo seguro en el campo de aplicación de su cuerpo
es la corona transparente del olvido